Daredevil: Marvel sorprende en la pequeña pantalla

Por Alberto Martín Acedo

¿Cómo podemos referirnos a él? ¿Como Matt Murdock? ¿Como Daredevil? No, quizás sea mejor hablar de él como el personaje marveliano que nos ha deparado la sorpresa del año: pocos apostábamos por una obra que, tanto por la experiencia anterior en la gran pantalla, como por el casting que se estaba escogiendo, no hacía presagiar un buen futuro. Pero, felizmente, nos equivocábamos: la obra de Drew Goddard se ha convertido en la serie revelación de Netflix para este año. Y por muchos motivos.

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Pero, antes de desgranarlos, ¿de qué va exactamente esta obra? Matt Murdock es un abogado invidente que junto a su amigo Foggy Nelson abrirá un despacho en el que comenzar a labrarse un futuro y un presente en el mundo de la abogacía. Pero también es Daredevil, un justiciero nocturno que recorre Hells’s Kitchen, el mítico barrio neoyorkino, en busca de aquellos que tratan de corromper y abocar la ciudad hacia un pozo sin fondo: su ceguera no es impedimento porque ha podido desarrollar los demás sentidos hasta territorios insospechados permitiéndole ver más allá de lo que nosotros podemos lograr. En su camino se interpondrá su némesis, su reflejo en el espejo: Wilson Fisk, un magnate que, como Daredevil, busca reconvertir la ciudad, hacerla resurgir de sus cenizas con unos métodos y unos objetivos más que dudosos. Esta confrontación anegará la ciudad de caos y obligará al protagonistas a cuestionar los límites de la justicia y la responsabilidad de su actos.

Ubicada en el Universo Cinematográfico de Marvel, esa traslación de la continuidad y el cruce comiquero al mundo cinematográfico y televisivo (no olvidemos que también tenemos Agents of S.H.I.E.LD. y Agent Carter) que nos está deparando tantísimas alegrías, Marvel’s Daredevil formará parte de una futura miniserie titulada Los Defensores, grupo compuesto por Iron Fist, Jessica Jones y Luke Cage, que tendrán sus respectivas series. Para dar pie a este microuniverso televisivo, la obra de Goddard es una magnífica puerta de entrada para todos aquellos que, como servidor, no han disfrutado del personaje en su medio original: el cómic. Inspirado en la revisión que Frank Miller llevó a cabo (Born Again es su título), la serie revisa a conciencia esa vertiente oscura de los superhéroes, esa psique castigada por la responsabilidad de salvar una ciudad a un precio que, quizás, sea demasiado alto. Con sólo dos episodios (los dos iniciales firmados por su creador), la serie se basta y sobra para poner en liza sus rasgos temáticos y estilísticos: los límites del héroe, el alcance de sus acciones, la doble cara de la ciudad, la pantanosa concepción de la justicia… trazado todo con unos claroscuros tenebrosos, una planificación ajustada al milímetro (ahí está el magníficos y célebre plano-secuencia que cierra el segundo capítulo) y unas peleas armoniosamente construidas y palpables que hacen que nos duelan todos y cada uno de los golpes que asesta y recibe el protagonista.

Marvel’s Daredevil no es tanto una serie como una película de trece horas, y es así tanto por las cualidades del guión como por la plataforma que lo distribuye: Netflix, ofreciendo toda la temporada a la vez, facilita que el espectador pueda ver, uno tras otro y decidiendo el momento en el que detenerse, los capítulos que conforman esta primera temporada. Algo que se antoja imprescindible en una serie, como esta, que precisa de un visionado continuado para poder comenzar a percibir el tono y el cariz real de sus pretensiones: pese a que comienza como una serie de acción, con muy buenas peleas y escenas espectaculares, la serie se centra más en el drama interior y en la caracterización de los personajes que en mostrar una serie de escenas de mayor o menor pirotecnia visual. Y en este apartado, en el de los personajes, la serie hace gala de un elenco más que interesante: más allá de los ya citados Matt Murdock y su compañero Foggy Nelson, Wilson Fisk se descubre como un personaje impresionante y auténtica joya de esta serie. Ya en su primera aparición, en el cuarto episodio (antes es sólo una presencia, una voz, una idea que casi no puede ser ni nombrada), de espaldas a la cámara mirando un cuadro, el espectador puede percibir una personalidad descomunal, un halo de tenebrosidad y terror a través del brillante trabajo en la gestualidad de Vincent D’Onofrio, el actor que le da vida. No en vano protagoniza uno de los mejores capítulos de la temporada (si no el mejor): Wilson Fisk no es únicamente el enemigo que pone trabas a Matt Murdock, es ante todo un ser que desea y sueña con lo mismo que el protagonista, que no es otra cosa que renovar la ciudad desde sus cimientos. Si Daredevil puede surgir como tal, como el héroe que debe o puede ser, es porque Fisk le ha insuflado vida, le da sentido, lo moldea y lo construye: la genial idea de los guionistas de crear esta sinergia entre ambos personajes principales ayuda sobremanera a ensombrecer la personalidad de Daredevil e iluminar la dimensión descomunal de Fisk.

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Primera aparición de Wilson Fisk en Marvel’s Daredevil.

“No hay héroes ni villanos. Sólo gente con diferentes planes” dice el periodista Ben Urich, secundario de lujo de esta primera temporada. Y es que los personajes que rodean a los protagonistas no son meras comparsas ni relleno sino que enriquecen el universo de Hell’s Kitchen, ayudan a ampliarlo y acotarlo, en definitiva, a glosarlo. Por un lado, el ya citado Ben Urich, que ayudará a Karen Page, la tercera compañera del bufete de abogados Murdock & Nelson, a investigar a Union Allied, la empresa de Wilson Fisk: una trama de investigación que saca a relucir los entresijos ocultos de la actual crisis capitalista y que ayuda a dibujar el mapa de la corrupción. Pero también los aliados del archienemigo de Daredevil tienen su protagonismo y en especial dos personajes que son tan desagradables como hipnotizantes: Madame Gao, la líder de la mafia china, personaje grotesco y misterioso, de movimientos anquilosados pero que esconde siempre un as tras la manga, un pensamiento lúcido; y Leland Owlsley, encargado de las finanzas, patético y prepotente a partes iguales, todo lo que de grotesco tiene Gao en sus físico, Owlsley lo tiene en su verborrea y en su pensamiento. Y no nos podemos olvidar del precioso personaje recreado por Rosario Dawson, Claire Temple, la enfermera que hace ver a Daredevil las repercusiones que tendrán sus decisiones, no sobre los demás, sino sobre sí mismo. Personaje desaprovechado, no obstante, sus apariciones serán tanto un bálsamo como un tormento para nuestro protagonista.

Gao y Fisk en una de sus brillantes escenas.

Gao y Fisk en una de sus brillantes escenas.

El Universo cinematográfico de Marvel se ha caracterizado por humanizar a sus personajes en sus primeras apariciones, alejarlos de las tramas más fantásticas para no asustar a los nuevos espectadores: Iron Man, Thor, El Capitán América… son una buena muestra de cómo Marvel ha conseguido recrear de nuevo a estos personajes de manera que espectadores alejados de ese universos pudieran acercarse a él sin sentirse extrañados por una mitología que desconocían. Poco a poco han ido introduciendo elementos fantásticos, como bien se puede apreciar en Los Vengadores, de manera que tramas alejadas entre sí vayan convergiendo hacia un maremágnum (esperemos que no caótico) de personajes de diversos universos: ahí está Guardianes de la galaxia y su más que probable incorporación al universo de Los Vengadores. Queda por ver si en Marvels’s Daredevil ocurrirá lo mismo, es decir, en esta excelente primera temporada, que ha ayudado a asentar las bases de los personajes y de las tramas, sólo nos queda preguntarnos hacia qué senderos nos guiará la segunda temporada: ¿seguirá recorriendo Matt Murdock los entresijos mafiosos y corruptos de Hell’s Kitchen? ¿O se irán introduciendo cada vez más elementos fantásticos, como indica el séptimo capítulo con esa aparición de su mentor Stick y “Cielo Negro”? Sea como sea, esperamos que siga los pasos de este genial inicio de una serie que deseamos que nos depare muchas más alegrías en sus desarrollo. ¡Larga vida a Daredevil!

De derecha a izquierda: Wilson Fisk, Claire Temple, Matt Murdock, Karen Page y Foggy Nelson.

De izquierda a derecha: Wilson Fisk, Claire Temple, Matt Murdock, Karen Page y Foggy Nelson.

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