FIRA LITERAL: encuentro de ideas críticas

Por David Martín Acedo

Del 29 al 31 de mayo la fábrica Fabra y Coats ha albergado la Fira Literal, un escenario diverso, múltiple, donde la crítica y las ideas han circulado entre grupos diversos de izquierda: anarquistas, feministas, municipalistas, ecologistas, comunistas,…  Sus objetivos se podrían resumir en:

“Promover una nueva manera de relacionarse dentro del mundo del libro político, traer nuevos públicos al pensamiento crítico y al libro político, impulsar el mercado social dentro del mundo del libro, estrechar lazos entre la cultura y la economía solidaria, fortalecer la economía y las cooperativas en la cultura.”

Ha sucedido en el barrio de Sant Andreu, en una Barcelona que bulle de nuevo, una ciudad de fracasos y prodigios, reacia a sestear perezosa en una hamaca, en un crucero, mientras degusta una paella e intenta exportar una marca empresarial, carente de fondo cultural. En esta ciudad obrera la izquierda sigue viva. Esta Fira ha demostrado la capacidad creativa de la mal llamada “izquierda radical”: la contribución solidaria de los ciudadanos a través de Verkami ha facilitado la aparición de esta gran carpa de ideas, alzada junto a las viejas fábricas de Sant Andreu. Editoriales de todo tipo, muy diversa han confluido hasta aquí como editorial virus, Pepitas de calabaza, L´Eixam Edicions, Txalaparta (muestra incompleta de un vasto catálogo), periódicos como Diagonal, Pikara,… En un entorno tan polifacético se ha vivido la fiesta del diálogo, una primavera de encuentros con deseos de despejar las diferencias por medio de un mercado de libros, de conferencias, de entrevistas, en ambiente familiar, a las puertas de un verano que presumimos largo.

Esta ciudad muta y renace con proyectos como este. La distancia de separación, casi crónica, entre las izquierdas se ha diluido por un momento en este espacio y los muros entre las ideologías se han desmoronado ante la rica singularidad de cada movimiento, destinados a encontrarse por fin. En vísperas de un cambio municipal, concilios ciudadanos como este recuerdan las palabras solemnes de Jack en Lost: vivir juntos o morir solos. Si la derecha ha patrocinado un discurso de progreso, de éxito, camuflando la desigualdad y el rostro del antiguo burgués con puro y gafas de sol, sustituido ahora por el joven emprendedor, machista, agresivo, narcisista, aficionado a Apple y a los gráficos en pizarras digitales; la izquierda, en cambio, necesita hacer de la cooperación y el diálogo su entidad, generar una industria activa de ideas, presente en la sociedad real, aunando proyectos como este.

En esta Fira se ha creado un espacio común, un frente de comunicación sin trincheras ni aldabas. Tres días han supuesto un esfuerzo previo, una suma de fuerzas, conjugando propuestas más allá de la socialdemocracia, alimentada por donaciones, para cimentar un futuro. Los turistas no sabrán de su existencia. No estaba anotado en ninguna agenda política aunque esta Fira ha dedicado su mayor labor a la política. Esta ciudad ha resistido asedios y bombardeos, ha sido sacudida por los recortes y parecía engullida por los malabares de CiU, en apariencia enemistada con Madrid y gobernada sólo por los que vivían por encima de la Diagonal.

Collage fira

Y sin embargo, la ciudad está viva. Lo ha demostrado esta Fira y lo demuestran las elecciones. Por encima de ciclos globales, de competencias estatales, de fuerzas centralistas o moderadas, entre los escombros de una sociedad desahuciada ha brotado algo local, una marea municipal, próxima, plural, de confluencia y entendimiento, que ha aparcado marcas electorales, identidades excluyentes o campañas del miedo, garantistas del pasado. Las sumas nunca restan. En ese territorio, la falsa hostilidad entre Madrid y Barcelona ha dejado paso a Colau y Carmena, dos mujeres primavera se han acercado al ayuntamiento, una gallina de los huevos de oro –que otros creían ya en su cesto- que podría pasar a convertirse en un bien público, que engordara el carro de la compra y no la mejora virtual de las bolsas. Los de abajo, los olvidados de Galeano han recordado por una vez su mayoría y la clase media, clave del Régimen del 78, hoy empobrecida, sombra de lo que fue, ya no capitanea ningún asalto institucional. Los que hoy gobiernan el látigo del Poder, empleados de sus intereses particulares, remueven viejos pactos. Sacarán del armario al Coco de las bolsas. Los tuertos intentarán recuperar el mango de la sartén.

Pero la oscura perversión puede invertirse y sin violencia. La solidaridad y el voto han inducido un cambio en este régimen de dieta forzada. Hasta ahora, la derecha ha ejercido el Poder en el aislamiento, en una caverna pequeña llena de súbditos y de sombras, cuyas proclamas resonaban con fuerza, pero la población la ha sorprendido con una realidad esponjosa. Cuando circula el pensamiento en libertad, sin miedo, sin opresión, surgen fenómenos de vida, de creación, de actividad incesante. Esta fira demuestra la capacidad de gestión de las “clases populares”. Por una vez, en Sant Andreu, como señalaba Ada Colau: “Ha ganado la Comunidad del Anillo al Juego de Tronos”.

Detalles del complejo Fabra i Coats y del 15M

Detalles del complejo Fabra i Coats y del 15M

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s