Las ocho puertas de L´Hospitalet: Biblioteca Tecla Sala

A Xavi, que nos dio el primer punto de apoyo

“Las políticas culturales y de educación son claves para crear una sociedad más democrática” J. K. Galbraith

  I- Atrium Libertatis

Según el saber popular, todos los caminos suelen conducir a Roma y esta crónica ha querido también emprender su ruta desde Roma. Para ser más exactos: durante el mandato o tiranía de Julio César. Porque mucho antes de pisar la Biblioteca Tecla Sala y entablar un largo diálogo con su director, Pedro Ángel Bravo, nuestros pasos nos han conducido por los senderos romanos hasta la puerta de un ciudadano de la república latina, Cayo Asinio Polión, a quien le debemos la fundación de la primera biblioteca pública. Todos podemos evocar algún verso de Virgilio u Horacio, alguna campaña de Julio César o Augusto, pero la historia pasa de puntillas por encima de este orador, poeta, dramaturgo e incluso político. Otro dato, igual de notable, ha pasado casi desapercibido: Mecenas patrocinó y fomentó a jóvenes poetas con desinterés. Ambos están unidos a una cultura que los ha descuidado y relegado a una nota a pie de página de libros como La Eneida, las Geórgicas, Odas y Epístolas.

Las bibliotecas públicas suelen recibir un trato igual de antipático o reticente de la gran cultura. Pocos [1]son los que recuerdan que junto a librerías y bibliotecas familiares, el primer roce con la poesía o la ficción, con el drama o el ensayo se produce para muchos en el encuentro casual con un estante de una biblioteca, en la sección infantil o en la sección de adultos por asuntos escolares. Podría pensar –y quizá no errara en el disparo- que lo que generosamente se entrega (sea el corazón o un libro) sin esfuerzo aparente, desinteresadamente, los hombres solemos aceptarlo sin reparar en su valor ni reconocerlo más tarde cuando ya pintamos canas.

Hoy se trataría pues de patrocinar desinteresadamente las bibliotecas públicas y más en concreto, la Tecla Sala; de paso, mientras celebramos este homenaje y si nuestras facultades lo permiten, queremos comprender un poco mejor el corazón de este sistema.

Tras sortear un par de Escilas y Caribdis, enviar algunas misivas, desviar algunos malentendidos y compartir esfuerzos, llegamos a nuestro propósito: una entrevista con un bibliotecario para no dejar nuestra carta en defensa de la biblioteca pública, sola, al raso, en abstracto, sin respaldo ni contraste con la realidad. Al enfrentarnos a esta suerte de periodismo cultural, temíamos que el encuentro resultara frío, lleno de burocracia (estadísticas, discursos ya ensayados, jerarquías), pero Pedro ha dotado de vitalidad, de pasión a la entrevista gracias al ramillete de anécdotas y experiencias entrecruzadas con los que iluminó su historia.

Vista exterior de la Biblioteca Tecla Sala

Vista exterior de la Biblioteca Tecla Sala

  II- Un pórtico: Pedro

De su mano llegaremos desde Roma a otra ciudad con ocho puertas: L´Hospitalet de Llobregat. Este cronista paseará distraído por la biblioteca hasta entrar en su despacho que resulta ser escenario de sus pasiones y sus méritos: carteles de la guerra civil, postales de sus viajes (Arcos, Florencia), retratos familiares, premios y reconocimientos, muestras diversas de su pasión por la música,… Detalles en escorzo para descubrir a la persona antes que al cargo. Por eso, a partir del decorado, rompemos el esquema de preguntas, de intenciones y expectativas preestablecidas e indagamos un poco en su historia. Nos muestra su listado de música, donde aparece o menciona a Bob Dylan, Matias Bazar, Tamara, Aeoliah. Deriva la conversación en confesión, cuando nos cuenta que su pasión por la música le llevó tras aprobar las oposiciones a solicitar un crédito para poseer un equipo de alta fidelidad. Aparece el nombre de Florencia, que conoció gracias a la línea de autobuses; gracias a Lou Reed añade una máxima: si admiras a alguien, es mejor que no lo conozcas.

En literatura, nos recomienda Hiperión de Dan Simmons y por supuesto, Hennink Mankell ya que le ofrece tres capas de lectura: la vida sueca (sus costumbres, sus playas…), el relato criminal y la vida personal de Wallander. No se descuida de recomendar Los juegos del hambre, su historia de amor, las aventuras, la referencia al Gran Hermano (que puede desmontarse al renunciar a participar en él). Y en cine, está viendo Vikingos, Hermanos de Sangre, Hijos del Tercer Reich o Juego de Tronos.

La conversación se desborda y descentra por el caos generoso de Pedro, por las entrañas que inyectan no sólo forma sino color al diálogo: así lo hace al apuntarnos esbozos de su vida y así lo hará, poco después, al hablarnos de las bibliotecas públicas.

¿Cómo definiría la biblioteca pública? Disparamos la pregunta más pretenciosa, pero no tarda apenas unos instantes en contestar con estilo sencillo y directo: “un lugar para hacer feliz a la gente. Cualquier biblioteca responde a tres necesidades: información, formación y ocio, pero también –se suele olvidar- es un lugar de encuentro”. No cede un segundo a la divagación y prosigue: “frente a la sociedad moderna, que fomenta el aislamiento, la biblioteca es un lugar accesible, luminoso, un centro comercial de la cultura. Por ejemplo, en un taller de filosofía realizado en nuestra biblioteca se hace algo tan “inútil”, como discutir de algo escrito dos milenios atrás y que sigue llenándonos de felicidad. Discutir sobre El Banquete, hablar sobre el último libro. Se trata de sociabilizar a todas las generaciones: niños de 11 años en una ludoteca junto a unos ancianos que leen la prensa.”

Lo sospechamos, pero las palabras y los posteriores documentos (aportados por Pedro) revelan una concepción humanitaria de la biblioteca. Tres adjetivos embellecen este objeto frágil: universal, accesible e inclusiva. La comunidad no se construye sólo en el mercado y en la plaza, la biblioteca quiere ser centro cultural, diverso como su sociedad, red que abastece a los necesitados de saber, una placenta gratuita que alimenta nuestra curiosidad. Su vocación quiere ser descentralizada: horizontal con sus usuarios, quebranta muros y estancias (préstamo domiciliario, a hospitales, prisiones, asociaciones…). Abarca límites y aspira a vivir en mercados, piscinas, playas, porque a diferencia de tiempos pretéritos y de políticas mezquinas, se rebela ante cicaterías y estraperlo de conocimiento, se resiste a secuestros y prohibiciones, desea proveer más allá de monasterios y universidades. Por fin.

Deposita su confianza y su conocimiento en nuestra libreta, que llenamos de garabatos hasta que de repente, se levanta  para mostrarnos un premio. La Asociación de Autores y Editores del Cómic hizo entrega a la biblioteca de este reconocimiento. Porque conviene recordar que esta biblioteca alberga más de 25.000 documentos en fondo de cómic. Pero hasta llegar a esas dimensiones, el tablero ha necesitado de dos piezas claves, en este caso dos donantes: Pascual Giner y Ricard Castells, su colección de cómics que supuso un salto en calidad y cantidad muy significativos. Pascual era fundador, maquetista de Cimoc, Zona 84…

Pero para entender la situación actual, Pedro nos habla de un proyecto lejano que se remonta a 1997 durante un Plan Municipal, donde se gestaría lo que terminaría siendo el Plan de Bibliotecas.

El director de Tecla Sala nos muestra un cómic del inmenso catálogo

El director de Tecla Sala, Pedro Ángel Bravo, nos muestra un cómic del inmenso catálogo

                                                                                       III- Tebas la de las Siete Puertas

 

Se cuenta que Tebas se construyó gracias a la habilidad de Anfión, que pulsando tan sólo las siete cuerdas de su lira levantó la antigua ciudad. Así lo cuenta Pausanias y de aquella hazaña soberbia quedaron las siete puertas con las que se apodó Tebas. Pedro, en cambio, cuenta que el Plan pretendía “una biblioteca con siete sedes, una central y un fondo único”. Nacía de este modo otra Tebas más hermosa con una Central que lo tiene todo y luego las bibliotecas de distrito con un catálogo formado por 50% básico, 25% novedades, 15 % especializaciones y un 10 % de colección local, centrada en su distrito. La idea que cohesionaba este proyecto era “la eficiencia y no la eficacia. Ya sabes: con menos recursos, más oferta”. En lugar de dividir matemáticamente el presupuesto entre las bibliotecas, el encargo era diversificar. Y el préstamo interbibliotecario gratuito equilibraría la oferta, el fondo rotaría y se movilizaría, mientras la falta de espacio en cada biblioteca se traducía en una ampliación repentina y algo no menos importante: se reducían las duplicidades. A partir del Plan brotaba del suelo de L´Hospitalet una gran hidra sin bicefalia: fondo único, catálogo colectivo.

“Pero, a cambio, cada biblioteca asumía la responsabilidad de elegir con acierto el catálogo especializado.” Las patas que sostienen esta hidra son los profesionales (“los freaks que apuestan por un catálogo especial, ponen su corazón y su criterio al servicio de la temática escogida”), una apuesta política y un público numeroso dispuesto a disfrutarlo. “Y si no se respetan unos estándares, esa biblioteca queda en la práctica excluida de la red y de las ayudas que se administran”.

Este proyecto no sólo es válido sino que barre con un mito sostenido por algunos políticos, defensores de la privatización del servicio público, que considera a la empresa privada como mejor gestora, más eficiente, más eficaz al administrar personal y presupuesto. Pero si alguna diferencia cabría resaltar entre la empresa pública y la privada puede resumirse en que la pública garantiza unos bienes para todos, mientras la privada garantiza el enriquecimiento de unos pocos y el acceso exclusivo a quien pueda permitirse el gasto. Proyectos como esta “biblioteca de ocho puertas” respalda este planteamiento democrático.

¿Cuáles son esas puertas? La gran puerta de la Tecla Sala fue esculpida con un catálogo de cómic, arte, blues y fondo histórico Homar; La Bòbila se decoró en relieve con el género negro y policíaco; Josep Janés, Teatro; Bellvitge, deportes y vida sana; La Florida, viajes y géneros de aventura; Can Sumarro; cine español. Esas son las bellas puertas para entrar en la ciudad.

La biblioteca alberga 25.000 documentos en fondo de cómic

La biblioteca alberga 25.000 documentos en fondo de cómic

IV- Tiempos actuales y ¿despedida?

Y como los salmones, remontamos esta historia con la guía de Pedro hasta la actualidad. En este maremoto inacabable que algunos insisten en llamar crisis. ¿Efectos en las bibliotecas públicas? Su respuesta es tan esclarecedora como escalofriante: “esta mañana se produce un desmayo en una de las salas. No podemos decir que sea la primera vez. Algunas personas vienen hasta aquí para dormir, para refugiarse y bajo el puente vive un individuo. Muchos han convertido internet en un locutorio. Algunos aprovechan para cargar el móvil. Y en el verano los olores representan un problema muy serio”.

Las bibliotecas son un bueno diapasón para advertir de la situación frágil de nuestra sociedad. Deben asumir cambios, perciben los nuevos conflictos. Por ejemplo, en los 90, la llegada de internet debía suponer una puerta gratuita e infinita al conocimiento, pero el servicio se redujo en general a ser un chat. Se malogró y se aceptó el mal uso. Sus quejas se reducían a “va lento” pues alguien descargaba una película, “sólo una hora” sin comprender que era un servicio público. Algo similar se ha producido con los audiovisuales y cds: hubo un préstamo descomunal en sus inicios, pero el tiempo desinfló el soufflé. Cayó la estrella de aquel “artista invitado”, en buena medida porque la gente todo se lo descarga. Y realiza un pronóstico: el ebook no ha de repercutir ni hacer desaparecer las bibliotecas. Nos adaptaremos como lo hicimos con el tránsito del pergamino a la imprenta, de la imprenta al ebook.

Tal vez, reconoce, los editores sufrirán más con esta novedad digital. Y así entramos en la cuestión del pago por préstamo.  En estos momentos, señala, la Administración y no el usuario asume este coste: “los escritores o editores que quieren aumentar su negocio a costa de las bibliotecas, obligándolas a asumir mayor coste, no entienden que ahogar a las bibliotecas es ahogar la lectura. El niño o joven que lee en una biblioteca, adquiere un hábito que le permitirá en 10 años comprar libros, adquirir cultura. Sampedro ha sido un defensor de la biblioteca pública. En la actualidad, la Unión Europea apuesta porque los gastos se traspasen a los municipios, pese al rechazo de Grecia, España e Italia que tradicionalmente han tenido una red menos desarrollada bibliotecas y requieren una mayor inversión.

Para terminar, Pedro nos enseña el almacén. Aquí vino Ledesma, el abogado de los Bruguera. Aquí se almacenan cómics que datan de 1902, algunos en inglés, en francés. No  puede disimular su felicidad: Tecla Sala camina sobre una bola de nieve que crece día a día. La fama atrae a nuevos donantes, las donaciones ensanchan el catálogo y así, poco a poco, su nombre llega a lugares tan lejanos como Singapur… Pero el tiempo corre y Pedro tiene una nueva cita, esta vez con la televisión. La tarde es una maratón: departamento de Justícia, su encuentro con unos aficionados y ahora, tras hora y media de charla ininterrumpida, se despide junto a las puertas de esta biblioteca de ocho puertas.

Aunque nuestra crónica aquí se cierre, no así sucede con la de esta ciudad y este proyecto. Este camino empezó con Mecenas, Manuncio, Gutenberg y su continuidad depende de cada uno de nosotros. Sin nuestro respaldo, cabe temer que un día la cultura y la felicidad –que nos otorgan tan desinteresadamente-, aliados y vivos dentro de cada biblioteca pública, se encuentren un día con su Finisterre. Y ya los romanos lo sabían: más allá de las bibliotecas, en el borde de Finis Terrae, sólo nos espera el vacío infinito.

[1] José Luis Sampedro, Francisco Ayala o Muñoz Molina son algunos de los escasos nombres que me vienen a la cabeza por su insistente loa a la labor de las bibliotecas públicas.

Anuncios

Una respuesta a “Las ocho puertas de L´Hospitalet: Biblioteca Tecla Sala

  1. Gracias por entender que las bibliotecas públicas son y deberán seguir siendo un pilar esencial en el desarrollo de cualquier sociedad.

    Ánimo y felicidades por el artículo.

    Xavi

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s